TRAS BAMBALINAS. ¡MUERTE AL CINISMO!

Jorge Octavio Ochoa. Licenciado en Periodismo con estudios en la Universidad Latinoamericana (ULA) y la escuela de periodismo Carlos Septién García. Reportero, cronista, columnista durante más de 30 años en los periódicos El Día, Unomasuno y El Universal y comentarista en Radio 13 y QUADRATRIN. Fue asesor de Comunicación Social en la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y en el Registro Agrario Nacional (RAN). Director del proyecto LAREDSOCIAL.

Por JORGE OCTAVIO OCHOA. La pregunta atravesó, de tajo, la columna vertebral de un discurso que perdió toda credibilidad. La autoridad moral que decía tener y la lucha contra la corrupción, han quedado al descubierto como meras frases de propaganda electoral.

Pero lo más grave para ese “movimiento”, es de dónde viene el cuestionamiento: de uno de sus miembros. El nombre de Inés Parra Juárez pasará a la historia como la única diputada federal que se atrevió no sólo a votar en contra de la militarización de la seguridad pública.

Fue la única del partido Morena que centró, en una sola frase, el oscuro fondo que encierra el “cambio de opinión” del presidente Andrés Manuel López Obrador. Mi voto será en contra porque no puedo estar con la militarización en México a cambio de impunidad”.

¿Usted cambió también de opinión sobre el combate a la corrupción? Fue la pregunta inocente que hoy resquebraja a un movimiento de regeneración sin sentido. En una semana, el líder nacional del PRI, Alejandro Moreno pasó de indiciado a ungido por el manto protector de la 4T.

Pero no es solo “Alito” quien se beneficia de ese perdón de los pecados. El servicio exterior mexicano se ha convertido en el gran receptáculo de contubernios entre la vieja estructura priista y la “moral republicana” que decía abanderar el Jefe del Ejecutivo.

Todavía en sus arengas de Fiestas Patrias, lanzó ese grito de ¡muerte! cuando algunos de los aludidos viven exilios dorados en Barcelona o Portugal. Esa misma noche, una enorme manta de 100 metros de largo fue retirada de paseo de la reforma por mostrar una leyenda que parte el alma del Lópezobradorismo:

16 años de impunidad militar. No al golpe militar”. Mientras, Los Tigres del Norte abrían las fiestas patrias y entonaban El Jefe de Jefes, himno del NarcoEstado. Estallaban las luces y sombras, porque la figura del Jefe nato de las Fuerzas Armadas se veía deteriorada y su esposa, preocupada. ¿Estas bien?

Estela de luz y muerte en una noche aciaga para los mexicanos ¿Muera el clasismo en una república presidencialista, de partido hegemónico? Nunca, nadie, se atrevió a tanto. ¿Liberar a Félix Gallardo por presuntos motivos de salud y ancianidad? Como si el sujeto hubiera tenido clemencia alguna con sus victimas

Abrir con esa canción los festejos fue, algo así como el mensaje de paz al crimen organizado, una banderita blanca y un “¡ya bájenle!” a los cárteles, para que terminen con sus enfrentamientos y se pongan de acuerdo. De lo contrario, ahí les va el Ejército.

Una conciencia atormentada nos ofrece una flor envenenada: realizar una “consulta ciudadana”, pero ¡3 años después de que él se haya ido! Para entonces, en el 2027, será difícil adivinar su destino, en medio del repudio general por el tamaño de la mentira y del fracaso en su sexenio.

Ese gesto de “nobleza” ya no le va. La consulta debió haber sido ahora, antes de esta reforma que convierte en militar a la Guardia Nacional. Antes de pretender apuntalar la traición con una iniciativa del PRI que prorroga la presencia de los militares en las calles hasta el 2028, pero ahora con autoridad judicial.

Es hipócrita su moción. Vendrán tiempos de zopilotes y traidores; tiempos de delatores y de exterminio. Una paz sin democracia ni libertades. Los que se atrevan a “aspirar” más de lo normal, serán investigados. Sólo el Presidente tendrá derecho a cambiar de opinión, como lo hizo respecto a su discurso del 16 de septiembre.

La fecha en que AMLO diría sus verdades a los “gringos”, con fondo de música “Mira cómo tiemblo”, de “Chicoché”, para que no nos amenacen con rondas de discusión sobre la reforma eléctrica y los incumplimientos al T-MEC. Pero una visita de Antony Blinken fue suficiente.

Ahora resulta que México le entrará a la inversión con USA en semiconductores, lo que implica también la extracción y aprovechamiento del litio. Al parecer, sí hubo cierto temblor en el gobierno mexicano luego de que reapareció el reportaje de los nexos de Mario Delgado y otros, con delincuentes como Sergio Carmona.

Se habla del desvío de mil 500 millones de pesos anuales, en contratos federales y de una red huachicolera, responsable de la importación paralela de hidrocarburos en las aduanas de Tuxpan, Progreso, Nuevo Laredo, Matamoros, Tijuana y Mexicali que importaban ilegalmente combustibles con utilidades de 30 mdp al mes.

Quizá por eso temblaron las piernas. No es que Biden haya cambiado el tono, simplemente azotó en la mesa con uno de muchos expedientes que tienen clasificados en el vecino país sobre algunos dirigentes de la 4T. Sonaba rara aquella afirmación, como candidato:

Al día siguiente de que tome posesión, los narcos dejarán las armas y tomarán el arado”. Tanta certeza no era posible, a menos que se tuvieran las conexiones necesarias. Tampoco el diagnóstico tan acelerado de que las balaceras, incendios de comercios y bloqueos son simple “propaganda” del narco.

No fue tan grave”, dijo el mandatario luego de una balacera en Orizaba, Veracruz, a plena luz del día. La desgracia de unos no es la de todos. En medio del terror y los estallidos de muerte en algunas ciudades y carreteras, ahora nos advierten:

La desunión de los mexicanos, generada por la diferencia de intereses nacionales, sólo allanaron el camino a amenazas extranjeras que afectaron y pueden afectar nuestra soberanía”. De entrada, somos culpables.

Los integrantes del nuevo régimen deben velar por la unión nacional y “discernir de aquellos que, con comentarios tendenciosos, generados por sus intereses y ambiciones personales, antes que los intereses nacionales, pretenden apartar a las fuerzas armadas de la confianza y respeto que deposita la ciudadanía…”

Palabra del general secretario de la Defensa, Luis Crescencio Sandoval, que retumba como amenaza. Pero resulta que, por ejemplo, en el caso Ayotzinapa, lo que hubo fue un Crimen de Estado en el que participó el Ejército y que intentó sepultar el expresidente Peña Nieto.

Es curioso que ahora, el presidente del Consejo Nacional de Morena sea Alfonso Durazo, exsecretario particular de Fox, exsecretario de Seguridad Pública con López Obrador y a cuyo mando ahora está Gustavo Salas Chávez, como secretario técnico de la Mesa Estatal de Seguridad.

Este personaje fue subprocurador de la SEIDO en el anterior sexenio y fue el encargado de armar el expediente de la llamada “Verdad Histórica” sobre la desaparición de los 43 normalistas, que hoy tiene en la cárcel al exprocurador Jesús Murillo Karam, según relata el periódico Reforma.

Respecto a esos continuos “cambios de opinión”, el diputado federal Jorge Triana también recuerda que el exsecretario de Seguridad Pública de Fox, Alejandro Gertz Manero, fue investido como Fiscal General de la República y el hoy secretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán, era jefe de zona naval en Guerrero.

Pero somos los mexicanos culpables de la desunión y el presidente López Obrador ya nos advirtió: “Tengo una lista de quienes se manifiestan en las redes”. Seguirán periodistas muriendo y él descalificará a sus descalificadores, como la ONU, la OEA y la CIDH que, según él, “se tienen que reformar”.

Todos los que actúan en contra de su opinión “Actúan de manera tendenciosa” o son “alcahuetes” que “no vieron nada” de lo que pasaba en sexenios pasados en México. “Se les nubla la vista por su conservadurismo, se quedan callados”.

Pero resulta, que muchos de los que estaban en los sexenios pasados, no sólo se quedaron callados en aquel entonces. Hoy son alcahuetes del actual régimen. Ahora dice que hay “sectarismos o intereses de élite”, pero nunca dijo cómo los intereses del narco financiaron campañas en México.

Ya pronto vendrán los días de guardar. Los que hoy disienten e incluso quienes hoy lo apoyan, verán el paso de la Guardia Nacional por las calles, el uso de la verdadera fuerza.. Quizá algún día, en algún otro 15 de septiembre, también gritaremos ¡Muerte al cinismo!

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