Del dedito que complace… al gobierno golpista

México vive uno de los momentos más dramáticos y confusos de su historia, con un gobierno que, con un sorprendente apoyo de más de un 60% de la población, empieza a reinstalar el presidencialismo más brutal del que se tenga memoria para instaurar un régimen autoritario.

Pareciera exagerada la afirmación pero las evidencias están ahí, confirmándose en varios hechos noticiosos que ni los propios ideólogo del régimen pueden rebatir porque, simplemente, no tienen una justificación política. Son 3 asuntos que van totalmente en sentido contrario de lo que se prometió en campaña.

LOS SIGNOS Y SEÑALES:

1.- Golpe al Poder Judicial: se plantea desaparecer el Consejo de la Judicatura y aumentar el número de Ministros de la Suprema Corte de Justicia. Los ministros serán designados por el Ejecutivo mediante ternas, en un mecanismo igual al de la escandalosa elección de la terna para la Comisión Reguladora de Energía.

2.- Golpe a la sociedad civil: Instaura una Guardia Nacional con Mando Militar, en abierta burla a todo lo que dijo en campaña, a todas sus promesas y a la palabra empeñada. La estrategia es peor que la Ley de Seguridad Interior que tanto criticaron Morena y PRD. En aquella al menos intervenía el Poder Judicial.

3.- Golpe a la autonomía de las Universidades (UNAM y UAM) Arma toda una estrategia de presión con huelgas y paros, para doblar a las actuales autoridades académicas e imponer rectores fieles al régimen. A partir de ahí podrá emprender su proyecto de 100 universidades, pase automático universal, gratuito y becas.

Esto, en medio de una errática política en materia educativa, en la que afirma no ser igual al anterior gobierno pero insiste en implantar una reforma muy parecida a la anterior, en la que lo único que se elimina son los mal llamados “exámenes punitivos”.

De ahí en fuera, las dos reformas son iguales: cortar definitivamente con el otorgamiento de plazas para la venta y tráfico de puestos en el sector. También ambas plantean cortar de tajo el suministro de recursos y presupuesto a los sindicatos de maestros.

Pero “él” insiste en hacer diferencias donde no las hay, deja en manos de la CNTE la prolongación de un conflicto que no tiene pies ni cabeza, ni principio ni final. La CNTE fue, es y seguirá siendo, el brazo político de las guerrillas en Oaxaca y Guerrero, basta ver sus estrategias de movilización.

Siguen al pie de la letra el libro de la guerrilla urbana, con bloqueo, sitio y estrangulamiento de objetivos específicos, que pueden ser por igual un inmueble o una ciudad. En Oaxaca quedaron escritos muchos episodios de esto que comentamos ahora.

Si a ello le añadimos una dubitativa política exterior, plagada de silencios; que lo mismo deja pasar marejadas de indocumentados que majaderías del Presidente de los Estados Unidos, pues tenemos un gobierno cerrado en sí mismo, acorralado, en una actitud servil, silenciosa y omisa.

Así, en medio de patéticas encuestas express a mano alzada, en eventos públicos plagados de corifeos y enanos de tapanco, el Presidente toma decisiones de Política de Estado, en las que el otrora dedo flamígero, se convierte no sólo en “dedito complaciente”, sino en el principal ministro y consejero del Señor.

Lo que antes tildaba de sumisión de Peña Nieto, hoy lo disfraza de “prudencia”. Quizá nos falta poner la otra mejilla ¡Ternurita!

EL OTRO ROSTRO DEL RÉGIMEN

Pero lo más extraño es que hace años, cuando Salinas de Gortari empezaba las negociaciones del famoso TLC, la izquierda mexicana advertía desde entonces que se trataba de un acuerdo para entregar al país a los intereses del imperialismo Yanqui.

Dos décadas después, el presunto gobierno de izquierda, se convierte precisamente en el guardián y paladín del ahora llamado T-MEC, que impone a México no sólo nuevas prácticas comerciales, sino también nuevas políticas laborales que, tarde o temprano, lo confrontarán con el mundo del sindicalismo.

Hoy, algunos de esos sindicatos se sienten apoyados, e incluso beneficiados, como el sindicato de la UAM, que pide aumentos salariales del 20% y reparto de los salarios de una mal llamada “burocracia dorada”, pero que pronto se sentirán afectados cuando les pidan cuentas sobre “su dinero” y sus formas de afiliación.

Todo esto ocurre ante un pueblo adormecido, que creyó en un cambio, pero hoy ve como todo se vuelve involución hacia un Presidencialismo más hostil; apuntalado en la farsa, la mentira y la simulación. Que no tiene palabra, porque su reino “no es de este mundo” y hoy justifica lo que repudió ayer.

AUTISMO POLÍTICO

Sumido en un autismo político, el régimen se basa en una sola palabra para sentar sus nuevas tablas de la ley: CORRUPCIÓN. Y desde ahí hilvana discursos sobre los “conservadores”, los neoliberales, “prensa fifi” contra todos aquellos que no quieren ver “su tierra prometida”.

Tilda de “conservadores” a la Secretaría de Hacienda, al Banco Mundial, al Banco de México porque “se equivocan” al decir que México crecerá a sólo 1.5%. El Presidente dice que el crecimiento será del 4%, como si se tratara de un decreto divino y todos se lo tienen que creer, aunque el andamiaje sea la MENTIRA.

Ha desatado una auténtica campaña de avasallamiento contra los “conservadores” y de purificación del país. Así arremete contra todos los que se le oponen, principalmente contra el Poder Judicial (llámese Suprema Corte de Justicia) y contra las Universidades Públicas.

¿Por qué estos? Porque fue ahí (y el INE) donde se registró la única respuesta contra la voluntad del Presidente de bajar los sueldos. Para “él” no existen capacidades que merezcan ganar 150 mil o 200 mil pesos mensuales. De la justa medianía, quiere pasar a la mediocridad generalizada.

Lo más grave es que busca impactar esta “cruzada moralizadora” en el Presupuesto de Egresos 2020, eliminando de tajo esos altos sueldos, lo que coloca al régimen contra la pared porque, de ganar las controversias interpuestas en la Corte, el gobierno no tendrá recursos para cubrir esos sueldos.

Ese monto de dinero, más las becas para “ninis” y el “apoyo” a los adultos mayores, tienen al régimen preocupado. De ahí que se auguran dos años de auténtica pesadilla, en medio de un brutal recorte del gasto y el despido masivo de trabajadores.

Pero la gente le sigue fiel, crédula, esperanzada en que, ahora sí, el reparto de los panes será para todos.

Nunca como ahora tendrá sentido la frase aquella de que cada pueblo tiene el gobierno que se merece… y los mexicanos están a punto de entrar a una era en la que merecerán todo cuanto les ocurra, gracias a esa atávica actitud de crear y creer en deidades y esperar a que todo se los resuelva Dios Padre o un milagro.

ATOLE CON EL DEDO Y DEDO EN EL ATOLE

No, no es atole con el dedo lo que se le quiere dar al menesteroso pueblo mexicano; es dedo en el atole, por no decirlo de otra forma más vulgar, que solo Taibo podrá entender. Pero no, no somos iguales, no caeremos en la grosería, porque grosería es la “mentada de madre” de la Guardia Nacional.

Y sí, Doña Olguita, sí es una burla y un engaño. Tiene razón el ideólogo y cronista de cabecera del régimen “Ya nos la metieron doblada”.


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