TRAS BAMBALINAS ¿Crisis existencial o de Gabinete?

Por JORGE OCTAVIO OCHOA.- Es pregunta, aunque parezca broma, porque lo que ocurre en México es una crisis, pero no sabemos bien a bien si es una crisis sistémica, existencial o de gabinete.

La reciente renuncia de Germán Martínez y la remoción de Doña Josefa – de cuyo apellido no queremos acordarnos- revelan un desajuste -incluso emocional- en el equipo de un hombre que en menos de seis meses ha concentrado todo el poder.

No hay funcionario dentro de su equipo que se atreva a contradecirlo, y el que lo hace, acaba balconeado en las “mañaneras”, como ya ocurrió con el propio secretario de Hacienda y con el ilustre asesor presidencial, Alfonso Romo.

A los miembros del gabinete los placea, los coloca en la solitaria tribuna de Palacio Nacional, para dar informes adicionales, revelar cifras, pero nadie está autorizado: ni a viajar, ni a declarar más allá de lo que diga López Obrador.

Por eso llamó la atención no sólo la dimisión, sino la forma tan brutal con que el ex panista y ex titular del IMSS, Germán Martínez, descobijó la torpe transformación que pretende llevar a cabo el actual régimen.

En dos párrafos de una larga misiva, advierte lo pernicioso que empieza a ser el draconiano recorte de recursos en todos los sectores, como parte de una filosofía muy particular y hasta teológica sobre la corrupción.

“Ese control del gasto tiene dos consecuencias fatales: una directa para el IMSS: pasillos de espera llenos de personas adoloridas y mal trato o retraso en la atención a pacientes…

“… y un segundo efecto indirecto todavía peor: el fortalecimiento de los servicios de salud privados, que ocasionará mayor “gasto de bolsillo” de las familias cuando sus seres queridos tengan un padecimiento.

“Ahorrar y controlar en exceso el gasto en salud es inhumano. Ese control llega a escatimar los recursos para los mexicanos más pobres”. advierte el ahora senador, en un fulminante texto que quitó la sonrisa a muchos.

En todo este sainete, hay también una denuncia sobre los excesos y el trato despótico que empieza a contaminar a todos los miembros de la 4T: la soberbia y el abuso del poder.

En la Secretaría de Hacienda hay funcionarios que, además, no quieren dialogar, quieren imponer, como si de ellos dependiera todo el devenir de la transformación que impulsa López Obrador.

Por eso parece, por momentos, una crisis emocional, donde el “manda más” azota el manotazo en la mesa y todos tiemblan, tratando de hacer lo que mejor semeje la voluntad de nuestro señor.

“…algunas injerencias de Hacienda son de esencia neoliberal: ahorro y más ahorro, recortes de personal y más recortes de personal, y un rediseño institucional donde importa más el “cargo” que el “encargo”.

Es el remate para un panorama aciago, donde la esperanza se ha empezado a convertir en desencanto generalizado, porque no se entiende realmente qué es lo que pretende hacer este “santo varón”.

En el ámbito estudiantil y académico, la “austeridad republicana” tampoco ha encontrado eco, pues tanto alumnos como maestros de las universidades pública no entienden por qué de pronto se les empiezan a cortar los apoyos.

La semana pasada, estudiantes de la UAM-Xochimilco enviaron un comunicado en el que se pronuncian “en contra del manejo presupuestal para la educación superior pública implementado por el gobierno federal”.

El problema ahí es que, a partir de este año, el recorte presupuestal se profundizará en la UNAM, UAM, CCH, IPN; y las becas a estudiantes de posgrados se verán mermadas.

Las políticas de austeridad y nuevas reglas de las Secretarías de y de Educación Pública (SEP) son punto menos que brutales y, lejos de alentar y promover la investigación y los intercambios en el extranjero, literalmente los exterminan.

La queja de los estudiantes de la UAM podría expandirse como reguero de pólvora en el ámbito universitario, porque desde inicios de este mes el gobierno federal inició un mecanismo sui géneris para limitar los recursos económicos.

De esta forma, la SHCP impuso una “reserva presupuestal” de 35 millones 499 mil 282 pesos a la UAM, en los capítulos 2000, de Materiales y Suministros, y 3000 de Servicios Generales, a partir del mes de junio y hasta noviembre de 2019.

Dicho en cristiano, este volumen de recursos no serán entregados a la Universidad de manera automática. Quizá se encuentran condicionados, quizá se destraben más adelante este año. No se sabe.

Además, las llamadas Becas de Manutención, que antes se publicaban trimestralmente, ahora se entregarán de manera anual. Es decir, aquellos alumnos que se mantenían de ellas, ahora tendrán que buscar una “chambita”.

Todo mal, en medio de un ambiente como de resentimiento social por parte de un hombre al que, según se ve, no le fue muy bien en la vida ni en el mundo académico y no entiende la importancia de este tipo de apoyos.

Pero lo peor es que no se trata de un simple error o una ignorante supresión de gastos. ¡No! Ya no habrá nuevos becarios. El apoyo será exclusivamente para alumnos que fueron beneficiados con la beca durante el ejercicio fiscal 2018.

Se trata de 9 mil pesitos, distribuidos en cinco pagos bimestrales. Es decir, mil 800 pesos. Los becarios ahora se preguntarán ¿Y por qué a los Ninis 3 mil? ¿Por qué a los adultos mayores 3 mil?

En el colmo de la estulticia, hasta la “beca complementaria”, que no es más que un  Apoyo al Transporte de 200 pesos, entregados durante 10 meses al año, ¡desaparecerá!

Esto ya no es siquiera una lucha de clases, vuela para convertirse en una pugna generacional. Suena cruel decirlo pero la pregunta regurgita: ¿Por qué a los viejitos sí y a los estudiantes no? ¿Sólo porque son más en el padrón?

La 4T ha empezado a generar un ambiente peligroso, de abierta confrontación. Porque además los personeros del sistema se han esmerado en poner de manifiesto que ellos gobernarán durante varias generaciones.

Ahí tenemos a un Fernández Noroña, Tatiana Clouthier, Yeidckol Polevnsky o la propia Josefa, arremetiendo contra quienes los interrogan, de manera grosera e insultante, convertido las redes sociales en un auténtico campo de batalla.

Lo más grave es que algunos de estos han metido la mano en conflictos que ponen de manifiesto apetitos inconfesables, como es el caso de Noroña, que apoyó la huelga de la UAM a sabiendas de que no había presupuesto.

Gracias a esa huelga, las Becas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para estudiantes de posgrado siguieron su curso a pesar de que la institución estaba cerrada y no podían trabajar en sus proyectos de investigación.

Pero como Conacyt es muy estricto, no permitirá la prórroga y por ende, los estudiantes podrían quedarse sin becas antes de concluir sus posgrado. Hay 575 estudiantes afectados por esta situación. Este es el panorama que pinta para fin de año, con un México en medio de la convulsión total porque además, por si no recordaban, en la UNAM se avecina cambio de rector para noviembre; AMLO y sus corifeos ya barajan nombres.

La calaña de Noroña

¿Y qué pasó con el asesinato de….?


You may also like...