TRAS BAMBALINAS.- “Benditas redes” y “el origen del mal”

Por JORGE OCTAVIO OCHOA.- El rostro del autoritarismo se empieza a develar en México. El ataque del Presidente López Obrador al diario Reforma y su inesperada reacción ante la andanada de críticas en Twitter y Facebook, reflejan ya un perfil intolerante.

Las reiteradas críticas y calificativos al diario, por inocuas que parezcan, deben mover a reflexión y preocupación general, porque vienen desde la institución que más poder concentra en el país y que, lejos de atizar enconos, debiera mediar en la sociedad.

Es raro que Reforma no haya recurrido todavía a un amparo ante la Suprema Corte, por dichos que atentan contra la libertad de expresión; las críticas de AMLO van más allá del simple comentario: colocan a ese diario en un estadio no de adversario, sino de enemigo.

Más preocupante se vuelve el asunto, cuando ocurre justo después de que el mandatario “sugirió” a twitter y facebook “revisar” sus políticas y detectar qué mensajes son repetidos y reenviados a través de “bots”, algo de lo que el actual régimen sabe mucho.

De hecho, López Obrador pidió que ambas empresas multinacionales crear un mecanismo para evitar el uso de bots, pese a que él y sus seguidores se sirvieron durante años de este mecanismo para levantar su carismática imagen.

“No es censura, es que las empresas deben de tener (sic) una dimensión ética. Libre todo siempre y cuando no sean pagadas con presupuesto público”, dijo AMLO en conferencia de prensa matutina.

Dijo que en muchas ocasiones se recurre a este tipo de cuentas “falsas” en campañas en redes sociales “es muy evidente”; por ello, sugirió a dichas empresas estar al tanto de esta situación “sin afectar la libertad de expresión”.

“Hay que tomar en cuenta todos los criterios, luego no sólo es el alcance la cobertura de los medios sino tomar en cuenta también su profesionalismo, su objetividad, eso habría que checarlo con mucho cuidado para que no se piense que habrá censura”.

Hoy, cuando empieza a ver y sentir cómo las marejadas de redes sociales se le voltean, López Obrador pide su regulación.

Signos de intolerancia y de autoritarismo, como ese de que hará trabajar a los burócratas hasta en domingo, o la afirmación rampante de que la consulta sobre el Tren Maya ya se hizo, aunque el país no se haya dado cuenta.

“No se vayan a enojar mucho nuestros adversarios, porque ya se hizo la consulta, se les fue. Ni modo, Margarito”.

“Ni modo, perdieron”, “La gente está a favor del proyecto transístmico, ya se llevó a cabo la consulta hace como 15 días. Les vamos a informar, lo que pasa es que se hizo el trabajo abajo, en los pueblos”.

Es la respuesta de un Mandatario cegado, no por la ambición del dinero, pero sí de un proyecto que no ha sido plasmado en un Plan Nacional de Desarrollo, que no establece los tiempos y costos económicos-políticos-sociales-ecológicos.

“Los conservadores lo que quieren es seguir robando, eso es lo que les importa y por eso quieren que nos vaya mal. Nada más que se van a quedar con las ganas”. Esta es la única razón ideológica que sustenta los proyectos de AMLO hasta el momento.

BOTS EN CAMPAÑAS ELECTORALES

Esta actitud, es en extremo preocupante y los partidos de oposición, que son lo único que tenemos a la mano los mexicanos (lamentablemente) deberían promover una amplia discusión sobre esto, de cara a la reciente reforma al artículo 19 constitucional.

Hay que recordar que los “delitos electorales” ya son considerados graves, sin derecho a fianza. Si se argumenta el uso de bots en una campaña política, cualquiera puede ser investigado y perseguido en su vida y sus pertenencias, sólo por la simple sospecha.

Las pinzas del “Señor de las Tormentas” se ciernen sobre los medios, también por el lado de su política de comunicación, pues ya varios han tenido que reducir su nómina de reporteros, de por sí mal pagados, ante la escasez de recursos que provenían del gobierno

Los signos y señales son preocupantes, porque ya está visto que el Presidente pretende gobernar con memorándums, para cumplir todos sus anhelos de “justicia“, incluso por encima de la ley, como aplicar una austeridad forzada o aprobar y quitar licitaciones.

De hecho, el mandatario ya fue seriamente cuestionado en sus “mañaneras“, por amenazar con el envío de otro memorándum para obligar la aplicación de la Ley de Austeridad, detenida en el Congreso desde el año pasado.

DIOS TODO PODEROSO QUE DA Y QUITA

Esto ocurrió el mismo día en que el “odiado” diario Reforma publicó que su gobierno otorgó a un compadre de AMLO, la concesión de la compra de papel para editar los libros de texto gratuito. Un contratito por más de 200 millones de pesos.

Con ese estilo de “perdona vidas”, como si el Poder fuera sólo un juego voluntarista, anunció que se le quitaría el contrato a Miguel Rincón, en otra violación burda, vulgar, abierta de la ley. Dirá quiza: “La Ley soy yo”… a través de memorándums.

Todo indica que López Obrador pretende una “refundación” moral, ética, política, en la que sólo su credo aplica, que apela mucho al populismo del antiguo PRI

CUADROS MILITANTES

Incluso desde el terreno de la educación, se ve un intento por sembrar un modelo muy parecido al de la década de los 70, a través de cuadros que moderen la autonomía universitaria lo que, de ejecutarse mal, llevarán a México a mediocridad.

Hoy por hoy, hay personeros de AMLO que dicen, por ejemplo, que la UAM no sirve para nada y que habría que convertir sus 5 Unidades en una serie de escuelitas, para meterlas en la bolsa de 100 universidades patito que pretende crear.  

Por eso su silencio de casi tres meses respecto a un conflicto que afecta a más de 60 mil personas, pero fundamentalmente a estudiantes y pasantes de licenciaturas, doctorados y maestrías que ven truncados sus estudios.

Al régimen no le interesa, o le interesa demasiado mantener el conflicto, por eso su tolerancia a los ataques a las vías generales de comunicación, que reditúan al SITUAM 600 mil pesos de ingresos por 4 horas de bloqueos a casetas, en un cálculo muy conservador.

Una universidad, literalmente secuestrada por 80 sujetos a los que evidentemente no les interesa el presunto aumento salarial del 20%, porque eso sólo se los podría otorgar el Congreso de la Unión.

Antes les interesaban las plazas: ya les ofrecieron más de 90, que se sumarían a las más de 200 que ya tienen; ahora plantean el 100% de salarios caídos, luego de robar en las casetas de cobro, haciendo nugatorio el seguro de viajero de los paseantes.

Sin embargo, esta vez no sólo van por plazas, van por todo el pastel: la Rectoría General y la Rectoría de las 5 Unidades, para así apuntalar el “proyecto de nación” del régimen y ponerse el sombrero de lo que ha creado la UAM.

Es lamentable, porque la UAM está calificada como la universidad más incluyentes de América Latina, que ha dado cabida a millones de estudiantes en zonas marginadas en Iztapalapa, Xochimilco, Azcapotzalco, Cuajimalpa y Lerma. Hay un mal fario en todo esto. Es como si el rostro del fascismo empezara a asomar.

You may also like...