Ramos, quien fue secuestrado por Maduro, le arrebató la mañanera a AMLO

Por Roberto Vizcaíno

Periodista mexicano que vive en Estados Unidos y es el principal conductor de noticieros de Univisón, fue retenido ilegalmente hace mes y medio durante varias horas por cercanos a Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores en Venezuela.
Hoy se apoderó de la conferencia mañanera de Andrés Manuel López Obrador a quien sometió a un interesante duelo de preguntas y reacciones.
Acostumbrado a sacar de su estado de confort a sus entrevistados, sacó de ritmo a López Obrador y le impuso su estrategia.
Luego de agradecerle a AMLO su intervención para que Maduro lo liberara de su retención ilegal el 25 de febrero pasado, el periodista lo abordó dentro de su estilo, sin concesiones:
– Sé que usted no quiere llamar dictadura a Venezuela, nosotros lo vivimos en carne propia. Pero estoy aquí no para hablar de Venezuela, sino para hablar de México y le tengo dos preguntas.
– La primera es que, a nivel de criminalidad, las cosas no han cambiado en México, señor presidente. Durante sus primeros tres meses asesinaron a ocho mil 524 mexicanos, si continúan las cifras igual, 2019 va a ser el año más sangriento y violento en la historia moderna de México.
– Qué bueno que trajo a miembros de la futura Guardia Nacional, veo demasiados militares para una guardia civil, pero qué bueno que los trajo, porque para que ellos den resultados faltan muchos años.
– Así que la pregunta es: ¿qué va a hacer a corto plazo para que no maten a tantos mexicanos y para que México no siga siendo uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo?
– Entre paréntesis, no ayuda que usted desacredite a los periodistas, señor presidente, o que pida que un medio revele sus fuentes. Eso es un ataque a la libertad de prensa.
Si usted hubiera dado a conocer la carta al rey de España, Reforma no hubiera tenido que filtrar o buscar fuentes confidenciales.
Pero la pregunta central es: ¿qué hacer para que ahora no maten a tantos mexicanos?
La respuesta vino suave, sin la menor alteración en la voz:
“Estamos trabajando todos los días, Jorge, como nunca”.
Y le recordó que antes de él ningún presidente se levantó temprano para solucionar problemas de seguridad y menos para responder a la prensa.
Y, para evitar que se saliera del tema, vino la primera réplica de Ramos, directa, sin matices: … y ha sido muy violento, señor presidente, ese es el problema, que si sigue así el 2019 va a ser terrible, el peor año que recordemos.
“Hemos controlado la situación según nuestros datos…”
– Los que yo tengo dicen otra cosa, no están controlando, al contrario, siguen muriendo muchos mexicanos, reviró Ramos
“… sí, nos dejaron un país con mucha violencia porque había impunidad y mucha corrupción, que ya no hay. Aparte de atender el asunto…”
Ya dueño de la conferencia y suyo el micrófono, Ramos atacó: Impunidad sigue habiendo, los feminicidios, los asesinatos a seis periodistas durante su gobierno…
“Estamos nosotros atendiendo este tema, Jorge… no había ni siquiera elementos para garantizar la seguridad pública, porque no podía el Ejército ni la Marina atender, por ley no estaban facultados para actuar en materia de seguridad pública”.
Ya el Presidente no le hablaba a su audiencia, ni a las decenas de reporteros mexicanos quienes silenciosos solo miraban el desarrollo de la entrevista de Ramos a López Obrador.
“Vamos nosotros a resolver el problema, ya no se está siguiendo la misma estrategia, una estrategia equivocada.
“Desde hace más de diez años, dos sexenios, se pensaba enfrentar la violencia con la violencia.
“Los gobiernos estaban dedicados a saquear, a robar y no representaban al pueblo, se abandonó el campo, no se crearon empleos, se alentó la migración, se abandonó a los jóvenes, imperó la corrupción.
“Te voy a dar un dato (decía Ramos): creció la violencia al mismo tiempo que creció la corrupción, en el último reporte de Transparencia Internacional México ocupó el lugar 136 en el mundo en corrupción. Y con la política neoliberal, que ya cancelamos, que ya no se vaa aplicar, porque fue una política de pillaje, de saqueo, apenas se creció en 36 años al dos por ciento anual.
“México fue de los países con menos crecimiento económico y si no hay crecimiento económico, y si no hay empleos, no hay bienestar, y si no hay bienestar, no puede haber paz y tranquilidad.
“¿Qué hacían? Operativos, cárceles, queriendo enfrentar la violencia con la violencia.
“Ya esa política no se continúa, ahora estamos atendiendo a la gente, a la gente humilde, a la gente pobre, para que, sobre todo los jóvenes, no se vean obligados a tomar el camino de las conductas antisociales.
“Todo esto nos va a llevar algún tiempo, pero ya comenzó esta nueva política y esto tiene como complemento la perseverancia, la coordinación.

“Anteriormente la Marina actuaba por su cuenta, el Ejército hacía lo propio, la Policía Federal también, las policías estatales, las policías municipales. Ahora ya no, ahora hay coordinación.
“Ahora se aprobó una reforma constitucional…
– ¡Pero no ha resultado, señor presidente!, estallo Ramos para mantener a AMLO en su red de atención.
“Claro que sí hay resultados…” balbuceo el Presidente, en un intento por proseguir…
– Las cifras indican que sigue aumentando el número de asesinatos, ocho mil 524 en los tres meses primeros, lo volvió a cuestionar Ramos.
“No han aumentado…”, dijo en defensa López Obrador.
– ¡Claro que han aumentado, por supuesto que sí!, lo refutó Ramos.
“¡No!… yo tengo otra información”, se defenció el tabasqueño.
– Son cifras de su propia Secretaría de Seguridad, le reviró el periodista para asegurarse de que no se le fuese a salir de su atención.
“Sí, sí… pero yo te invito para que las revisemos”, dijo AMLO sitiado contra su propia pared informativa.
– ¿Esas no son ciertas, las cifras de la Secretaría de Seguridad?, cuestión sin miramientos Ramos.
“¡Ah!, ¿las de nosotros no son ciertas?”, intentó recuperarse el tabasqueño.
– No, no, no, le pregunto que si las cifras de su Secretaría de Seguridad no son ciertas. Dicen que murieron ocho mil 524 mexicanos en los primeros tres meses, dijo ramos recuperando el control.
“Vamos viéndolas, vamos viéndolas. Yo no te voy a decir, porque no me gusta decir mentiras. A ver, por qué no pones la gráfica del promedio diario”, ordenó al encargado de graficas su equipo…
I- No es cuestión de ponerme (cifras) del diario, es cuestión de cuántos mexicanos han muerto durante los primeros tres meses, señaló el periodista, quien era dueño del escenario no AMLO.
“Sí, claro. No, no, no. En dos sexenios perdieron la vida, desde que un presidente declaró la guerra al narcotráfico y le pegó un garrotazo a lo tonto al avispero, alrededor de 250 mil mexicanos”, indicó AMLO viendo gráficas.
– Sí, pero yo digo de su gobierno, en diciembre murieron dos mil 875; en enero murieron dos mil 853 mexicanos; en febrero murieron dos mil 796. Si sigue así va a ser el más violento de la historia moderna de México, precisó Ramos para mantener en su tema al mandatario, quien se movía en el escenario sólo para el periodista.
“Ahí está, mira, ese recuadro. A ver si coincide con tus datos”, dijo apuntando un dato de la gráfica, aliviado.
– No sé cuántos. No alcanzo a leer desde aquí, respondió Ramos aplicando una vieja argucia para poder ir hasta AMLO y aparecer a cuadro juntos.
“A ver, yo te digo”, indicó AMLO.
– Vamos a acercarnos a ver, respondió Ramos a mitad ya del camino a donde estaba López Obrador.
El escenario era absolutamente suyo. La conferencia mañanera de AMLO le pertenecía. Ahí estaban los dos solos en frente a decenas de ojos de los reporteros y del equipo de Comunicación de Presidencia quienes no hacían el menor ruido.
Las cifras fueron y vinieron, la conversación era sobre datos conocidos por todos los televidentes y por los presentes.
“No estoy diciendo, que quede claro, que está resuelto el problema, lo que estoy diciendo es que hemos mantenido los niveles que existían anteriormente o se revirtió la tendencia que traíamos sobre el delito de homicidios”, retomó la voz López Obrador.
– Es ahí donde no coincidimos, yo no veo que se haya revertido absolutamente nada, indicó sin más Ramos.
“Pero vamos poco a poco y mi compromiso es que van a bajar los homicidios. Ya lo hice cuando fui jefe de gobierno en la Ciudad de México. Cuando llegué eran tres homicidios diarios y dejé un promedio de 1.8, bajé 30 por ciento los homicidios cuando fui jefe de gobierno en la ciudad. Es a lo que aspiro ahora, es el compromiso que tengo. Entonces, vamos a resolver esto”, dijo AMLO casi como disculpa.
Y retomó el impulso. Para confrontar a Ramos quien lo había acusado al inicio de haber atentado contra la libertad de prensa al exigirle al diario Reforma revelar la fuente de la carta al Rey.
“En cuanto a lo que dices del Reforma, yo creo que, garantizando la libertad de expresión sin censura, no hacer lo que se hacía anteriormente, cuando el Reforma protegía a gobiernos del periodo neoliberal, que protegió a Salinas, que protegió a Zedillo y a todos, incluso tengo pruebas de que ayudó a legitimar el fraude electoral del 2006 y apoyó mi desafuero, porque es un partido… si es un partido… es un periódico conservador.
“Pero independientemente de esa postura conservadora cuyo distintivo es la hipocresía, independientemente de eso, siempre se les va a garantizar el derecho a manifestarse.
“Nunca, jamás…”
– Pero no revelar las fuentes, revelar las fuentes no… Yo orgullosamente llevo mucho tiempo trabajando en el Reforma y eso no es cierto, contradijo.
“Nunca, jamás vamos nosotros a atentar en contra del periodismo. No va a pasar… lo que sucedió, y ellos no dijeron absolutamente nada cuando un gobierno de derecha, conservador, expulsó a José Gutiérrez Vivó, lo desterró, o lo que pasón el sexenio pasado con Carmen Aristegui… Eso jamás, Jorge, va a suceder”.
La conversación aquí todavía era entre ellos dos. AMLO se dirigía por su nombre al periodista de Univisión.
– ¿Pero no cree que revelar las fuentes, pedir que revelar las fuentes es un ataque a la libertad de prensa?, insistía el periodista.
“No, no es ningún ataque…”
– Es que sí lo es, hay periodistas que van a la cárcel para no revelar las fuentes. Ningún periodista, señor presidente, va a revelar las fuentes. Ninguno. Y si usted hubiera publicado la carta (al Rey) no hubieran tenido que usar fuentes confidenciales.
“No, pero que no revelen las fuentes, Jorge, no es obligatorio. Ni va haber coerción, no va a haber represión…”
– ¿Ya no está pidiendo que revelen las fuentes?
“No, si lo dije desde el principio…”
– No, no, usted había dicho otra cosa, usted había pedido que revelaran las fuentes.
“No, lo dije desde el principio, el primer día dije: Y si no quieren revelar la fuente, que no la revelen”.
– No lo van a revelar.
“No le hace”.
– Ni ninguno de nosotros las va a revelar.
“No, no, sabes por qué lo dije, porque quiero ejercer mi derecho a la réplica”.
– Y nosotros a la libertad de prensa.
“Eso es, eso es todo, y que haya diálogo circular. ¿Entonces, por qué ellos sí pueden plantear que haya transparencia y yo no puedo pedir que haya transparencia?”
– Sí, pero no relevar las fuentes. Jamás.
“No, no, no, en este caso se trata de una carta que se envió a un gobierno extranjero y que de repente aparece publicada en el periódico Reforma”.
– Ese es nuestro trabajo.
“Por eso, si no quieren revelar las fuentes no hay ningún problema, pero yo tengo el derecho de manifestarme también. Es lo que estoy haciendo”.
– Déjame pasar la segunda pregunta. En el 2017 usted, en el 2017 en una entrevista usted me dijo que Donald Trump sí era un racista, incluso después usted escribió un libro llamado Oye, Trump, que fue muy crítico con el presidente Donald Trump.
– Pero desde que llegó usted a la Presidencia aparentemente las cosa han cambiado un poco, muchos acusan a su gobierno de hacer la policía migratoria de Donald Trump.
– La pregunta es: ¿usted cree que el silencio es la mejor estrategia para lidiar con Donald Trump?
La respuesta fue larga, pero simple. Dijo a Ramos que el ahora, a pesar de que lo prometió, no responde a Trump porque no quiere confrontarse con él.
Acabo de estar hace poco en Poza Rica, Veracruz, y en un mitin pregunté a la gente: ¿Quieren que le conteste al presidente Donald Trump o que actuemos con prudencia? Por unanimidad, había como tres mil, como cinco mil personas, todos levantaron la mano para decir: prudencia.
“Lo que hay en el fondo, Jorge, en México y en otras partes -y además no debe considerarse un defecto o algo que afecte a la vida pública-, lo que hay en el fondo es que son posturas distintas”.
Y entonces López Obrador entró en una confusa explicación sobre una nueva teoría política:
“Ya no hablemos de capitalismo, socialismo, de fascismo, de neoliberalismo, hablemos de que siempre ha habido dos posturas, dos corrientes de pensamiento: el pensamiento conservador y el pensamiento liberal. No hablemos de derecha o de izquierda.
“Hay en México un partido, o sea, no formal, real, que es el partido conservador y existe afortunadamente un partido liberal. Entonces, los del Reforma y otros grupos, con todo su derecho, pertenecen al partido conservador, en apariencia se presentan como liberales, pero no lo son.
“Entonces, sí tenemos esta discrepancia, pero es bueno el debate, la pluralidad, el que podamos ventilar estas cosas. Esto es la democracia. En las dictaduras es un pensamiento único, no se puede expresar nada, se limita la libertad o todas las libertades.
“La democracia, esto que estamos haciendo ahora, o sea, que podemos discrepar, pero nos respetamos y esto es sano para la vida pública del país. Y nos da muchísimo gusto que estés tu aquí”.
Acabada su entrevista, Ramos sólo dijo: Gracias.
Y entonces otros reporteros pudieron preguntarle al Presidente.

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