TRAS BAMBALINAS.- Hombre fuerte, pero no presidenciable

90329016.jpg

Por JORGE OCTAVIO OCHOA.- Se dice que durante su efímero paso por la Secretaría de Gobernación (1994), durante la administración presidencial del Dr. Ernesto Zedillo, fue quien puso a disposición de López Obrador los papeles del presunto fraude en las elecciones de Tabasco.

Ese fue un hecho histórico, porque enmarca una de las primeras y más grandes “concertacesiones” que hizo el viejo régimen priista y que puso de manifiesto el profundo debilitamiento que ya mostraba la institución Presidencial. Zedillo fue desobedecido.

La historia señala que el ex presidente había acordado la dimisión de Roberto Madrazo al gobierno de Tabasco, luego de que Andrés Manuel López Obrador impugnara las elecciones, apoyado en un extenso expediente de presuntas irregularidades y desvíos de recursos, acumulados en cajas en el Zócalo del DF.  

Fiel a su estrategia, AMLO llamó a la resistencia civil y marchó a la Ciudad de México, donde presentó más de 250,000 documentos contables originales con los que alegaba demostrar un gasto excesivo en la campaña de Madrazo, 40 veces superior al límite establecido por el Instituto Electoral.

Se dice que estos documentos le fueron proporcionados por Esteban Moctezuma por orden de Zedillo, quien había ordenado a Madrazo dimitir a la gubernatura, luego de una reunión en Los Pinos en donde le advirtió no oponerse a la decisión de renunciar.

El problema es que, ya de regreso a Villahermosa, en un vuelo privado escoltado por aviones del Estado Mayor Presidencial, el único que aterrizó fue el avión de Madrazo, ya que la pista fue bloqueada por transportistas que no permitieron el aterrizaje de los aviones del EMP.

Así fue como se gestó la primera gran derrota del antiguo presidencialismo en lo que parecía una venganza de la familia Madrazo por la muerte de su padre, Carlos A. Madrazo quien, como líder del CEN del PRI, se había confrontado con el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz.

Don Carlos intentaba una reforma a ese partido para que la elección de candidatos fuera a través de elecciones internas entre militantes y no por decisión Presidencial, lo cual enfureció a Díaz Ordaz.

Carlos A. Madrazo murió el 4 de junio de 1969 en Monterrey, Nuevo León, en un accidente aéreo, que hasta la fecha sigue siendo considerado como un asesinato político, resultado de aquella confrontación.

Al margen de esta digresión, Esteban Moctezuma se convirtió desde entonces en un político de bajo perfil que de la Secretaría de Gobernación, pasó al ostracismo en el Senado de la República de 1997 a 1998 y luego a la secretaría de Desarrollo Social con Zedillo.

A la luz de esos hechos, es explicable el por qué Andrés Manuel López Obrador lo nombró secretario de Educación, cargo en el cual tampoco es un improvisado. Fue el responsable del proceso de descentralización educativa más ambicioso en la historia de México (1992).

Entre otras cosas, se encargó de instrumentar los mecanismos administrativos para que el presupuesto educativo bajara a través de los gobiernos de los estados y no a través del gobierno federal. Es decir, justo al revés de lo que hoy pretende instrumentar el régimen.

Toda esta historia viene a cuento, porque Moctezuma sabe perfectamente qué es lo que mueve a la CNTE y el SNTE, y el por qué esos gremios se volvieron, después de aquella “gran reforma” del 92, en los entes más temibles y poderosos de la vida sindical en México.

Lo que está en juego son plazas hereditarias y el manejo del dinero. La “evaluación punitiva” fue un elemento adicional con el que el gobierno de Peña Nieto quizá pretendió apuntalar el control sobre los maestros. Sin embargo, el objetivo central era y es: federalizar el reparto de los recursos en educación.

Casi tres décadas después, hoy nos deben a los mexicanos una explicación amplia y profunda de qué es lo que fracasó en aquella primera gran descentralización educativa.

Es evidente que el gobierno de López Obrador cuenta con el apoyo abrumador de una sociedad que está harta del chantaje y de los juegos de guerrilla instrumentados por la CNTE pero, el tema aquí es ¿por qué prolongan tanto tiempo el conflicto?

Este tema de la reforma educativa, aunado a la promesa de las becas para estudiantes, la creación de 100 nuevas “universidades”, el acceso directo, obligatorio y gratuito a la educación superior, se vuelven piezas de un extraño rompecabezas.

Por momentos pareciera que todo tiene relación y el “error” de suprimir la “autonomía” de las universidades es algo más que un dislate inocente. AMLO y Esteban van por algo más que una simple iniciativa, quizá buscan una revisión profunda de todo el sistema educativo. En medio de esta contradicción de sí mismo, Esteban Moctezuma se convierte en uno de los “hombres fuertes” del nuevo régimen, pero no es presidenciable. El sistema de amarras de López Obrador, por el momento no permite a nadie del gabinete brillar por sí mismo. Ahí están las mañaneras.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

scroll to top