TRAS BAMBALINAS. Segunda consulta, 2o estigma en la mano del señor

Por Jorge Octavio Ochoa.- Guste o no, éste es ya un sexenio bañado en sangre, donde una “consulta”, pasada en tinta por el asesinato del activista Samir Flores, se convertirá en punta de lanza, que perforará el costado del régimen…

…como en el Gólgota.

Éste es el primer crimen político del sexenio, sin contar la sospechosa muerte de Moreno Valle y Martha Erika Alonso, su esposa, que sólo pudo gobernar unos días; o la muerte de más de cien en Tlahuelilpan, Hidalgo… huachicoleros.

También lo culparán por la muerte de más de una docena, entre activistas y periodistas, que han perdido la vida en este inicio de gobierno, en el arranque de la 4T. Los defensores del prohombre dirán:  ¡Nada tiene que ver una cosa con otra!

Ahora entenderán lo peligroso que es achacar culpas, lanzar piedras y esconder la mano; y cuestionar presuntas “guerras inútiles” que “han bañado al país de sangre y violencia”, sin entender que es una obligación constitucional.

Desde entonces y hasta ahora, era y es una obligación, algo así como un mandato divino, porque la constitución lo estipula. Desde el primer momento que se descubrieron tomas clandestinas, el Ejército debió tomar las zonas. Nadie lo hizo.

Desde Fox hasta AMLO, todos están tocados por el mismo pecado, porque lejos de acordonar desde el primer hallazgo, sus gobiernos esperaron, toleraron; el eterno populismo… hasta que estalló otra muerte colectiva.

López Obrador no tenía que esperar siquiera la aprobación de su Guardia Nacional, porque los actos de sabotaje están contemplados en la Carta Magna y justifican plenamente el uso de las Fuerzas Armadas. No lo hizo…nadie lo hizo.

Ahora, él será medido con la misma vara, porque le dirán que todos estos son sus muertos… Pero ellos querrán hablar de liderazgo, autoridad moral, en medio de un regreso inmoral y grosero del presidencialismo.

LA CONSULTA VA, ME CANSO GANSO

Como una especie de maldición, la “CONSULTA” de este fin de semana se convertirá en la impronta, el estigma de un régimen que pretende ser democrático, pero empieza a basar sus actos en el autoritarismo

La termoeléctrica de La Huexca ya construida, se mantuvo detenida durante años porque el anterior gobierno no tuvo “autoridad moral” para imponerla, pero esta vez Andrés Manuel ya decidió que va, “me canso ganso”.

En medio del asesinato de Samir Flores, llamó a los 9 municipios de Tlaxcala, 36 de Morelos y 15 de Puebla a participar en la consulta; y dijo que la gente será la que decida el futuro de la construcción.

No bastaron las protestas y quema de urnas para entender el sentido de lo que la gente quiere y de lo que ocurre en ese lugar. Ahora no sabemos a qué gente se refiera, ni a qué tipo de consulta, ni qué metodología, ni qué aval tendrá un ejercicio bañado en sangre.

Se trata de una obra de más de 1.000 millones de dólares, que quizá en otros tiempos fuera vista como el avance del neoliberalismo sobre la vida de los pueblos y los ecosistemas.

Hoy, el gallo canta en otro chiquero -que no corral, porque éstos son más limpios- y la consulta se vuelve otra vez, en su aval, aunque todo mundo sepa que está manipulada. Él tiene la autoridad moral para hacerlo, dice.

Las comunidades locales han impugnado desde el 2012 el llamado Proyecto Integral Morelos, que contempla la puesta en marcha de dos plantas  termoeléctricas de la estatal Comisión Federal de Electricidad (CFE), un gasoducto para abastecer a la planta con gas natural en Huexca y un acueducto.

Ellos dicen que hay riesgos medioambientales, de salud y seguridad así como los problemas de suministro de agua que puede provocar a toda su región. Son comunidades, en su mayoría indígenas, que rodean el volcán Popocatépetl, incluido el municipio de Amilcingo, donde residía Samir Flores.

El día de su asesinado, dos vehículos estacionaron frente a su casa, alrededor de las 5 de la mañana del miércoles (hora local). Las personas armadas del interior de los coches le llamaron y cuando éste salió le mataron a disparos.

El activista murió poco después en el hospital según detalló en un comunicado la organizacion Los Pueblos en Defensa del Frente de Tierra y Agua (Morelos, Puebla y Tlaxcala).

Lejos de parecerle sospechosas las circunstancias en que se da este asesinato, Andrés Manuel López Obrador decidió seguir con la consulta ciudadana por encima del mar de intereses que se mueven abajo y arriba de todo el proyecto.

Sea como sea, el estigma ya está, sangrará y supurará a través de los tiempos, como la impronta imborrable de ese doble discurso entre los buenos y los malos, lo neoliberal y lo fifí

El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua (FPDT) responsabilizó ya al gobierno de Andrés Manuel López Obrador del asesinato del activista Samir Flores Soberanes.

Pero él dirá, para acallar la conciencia colectiva, que CONSULTÓ al pueblo, aunque empezamos a ver que ésta 4T está apuntala en una involución, donde el Presidente se convierte otra vez en el factótum de todas las decisiones.

Las decisiones colegiadas, con expertos y especialistas no están en su estructura mental. ¡Al diablo las Juntas Colegiadas, los Consejos, los Comités, los Colegios Académicos, los Órganos Autónomos!

Menos aún cuando todas estas figuras le gritan que las consultas no se hicieron para tomar todas las decisiones de gobierno. Precisamente para eso se le eligió: para que él asuma responsabilidades y no las pretenda diluir entre las masas.

Ninguno de sus asesores se ha atrevido a decirle que el consenso en el mundo académico, en el mundo intelectual, es precisamente en contra de las consultas, “porque éstas no se hicieron para gobernar. Son sólo un termómetro”.

Pero él no proviene de las aulas, ello se ve en una trayectoria académica. Catorce años para alcanzar su licenciatura son indicios de ello. Su origen es social, del estrato popular.

Ahora vemos que también hay una especie de resentimiento o menosprecio a lo que él llama “los machuchones de la cultura“; los que pretenden ser, saber o tener más que los demás.

Pero no, él no está por las decisiones colectivas ni por el reparto del poder. Apuesta a la sumisión aplastante, sabedor de que comanda a un pueblo carente de valores específicos, que lo mismo puede adorar a la Virgen de Guadalupe que a la Santa Muerte.

Sólo buscan, unos y otros, la justificación de sus actos. Las masas buscan un jefe que se haga responsable de las consecuencias; el jefe quiere diluir sus decisiones en la colectividad.

Sorprende también la docilidad con que obedecen todos los que le rodean, pese a que, en apariencia, son personajes del más alto nivel académico, intelectual y moral.

Lo más preocupante dentro de todo este panorama, es el abierto coqueteo de AMLO con las fuerzas armadas luego de haberlas acusado de represoras durante su campaña y de haber prometido que las regresaría a sus cuarteles.

Ahora sus súbditos levantan La lanza del Destino para expiar penas y purificar una tierra llena de corruptos. Él creé que está haciendo historia, que sentará un nuevo régimen. Sus apóstoles piensan ya en el sucesor.

Ya se habla de Tatiana Clouthier sin que ésta sepa.

La historia está llena de traidores

¿Quién será esta vez el Cayo Casio que atraviese con su lanza al hijo de dios?  Hay hipócritas, dos caras, en el poder.

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